martes, 8 de septiembre de 2015





       “Estas emociones pueden terminar con tu poesía/
        diferir/ para siempre/ un nuevo viaje por esos países fantasmas/
        a los que vuelves de memoria / como un extranjero de profesión”

                                                                                                               
                                       Enrique Lihn, Escrito en Cuba                                                 
                                                                                                
    
                                                                                                                  
       “Cada época debe reinventar para si misma el proyecto de espiritualidad”                                                                      
                                                                                                                                                        

                                                           Susan Sontag, Estilos radicales
                          


     “Mi traje, al igual que el suyo,
      está pensado para viajar con toda libertad por la habitación” 

     
                 Enrique Vila-Matas, Chet Baker piensa en su arte




          “I know my song well before i start singing”


                                                              Bob Dylan, A hard rain is gonna fall






Search for the new land  - Una carretera sobre el mar
                                                                                                                                       

                                                                                                    
1

que tontería, exigirme el delirio
que aúlle y camine junto a las vías del tren
imitando los gestos, los malabares de Rimbaud 
su ardiente, loco sombrero perdido por el desierto

que tontería, yo sé que podría responder mejor   
ponerle el cuero a tus instalaciones, a tus campos de concentración
con un poema que simpatice por la negritud
por la delgadez y las ojeras
con uno solo alcanzaría para desgañitarse,
y olvidar toda biografía y dedicarse a las matemáticas

pero la sombra de los edificios se ha puesto negra 
antes era solo una sombra, 
ahora nada se distingue en la ciudad abstracta, 
ya no se que hacer


2

lo siento, he perdido la distancia, 
el suave humor de la muelas infantiles,
he malogrado incluso el verde prado mirando pornografía, 
con apuestas sin sangre, con pequeños grumos y maletas ligeras
uno tiene pocas cosas que decir
todo cabe en un apartamento, en la imposibilidad que radica la escritura
y en los platos vacíos, donde se aleja el frió del sol y el humo de las tabernas lunares 


3

una noche intenta viajar por su habitación
escribe un cuento sobre una isla anarquista y macedoniana
y luego un articulo sobre la guerra que viene  

pronto descubrimos que es un engaño
en el que solo se habla sobre una chica
una chica que ha visto en las calles de Atenas 
o de Montevideo o de Praga
una chica con la mitad del rostro cubierto 

al finalizar los escándalos el lugar parece tranquilo
las maquinas del futuro no existen, no hay anomalías no hay satélites 
apenas algo de horror en los noticieros algo de ataúd y fría dentadura  

la chica le habla en un idioma inteligible 
con infinita paciencia traduce todo mirando su boca

el centro del mundo parece estar allí, pero no esta
la intimidad del mundo esta en otra parte, 
cediendo y ganando espacio, edificios y edificios se confunden en sus rostros pasajeros 


4

los días continúan a saltos infernales de lectura
vuelve a leer el juguete rabioso, los siete locos y los lanzallamas
ebrio por la figura de Roberto Arlt
decide escribir el argumento de una novela

un escritor viaja al sur, donde no hay nada 
lleva poco dinero y un revolver en alguna parte
le faltan cigarrillos y eso lo pone de mal humor

le gusta imaginarlo por el desierto por los hoteles baratos
le gusta recortar su cabeza cuadrada sus ojos duros
le gusta verlo mirando un punto efímero en la carretera
a veces se detiene para comer algo 
pero en general parece perdido, porque allí no hay nada 

le gusta pensar en Roberto Arlt, siente que son parecidos

finalmente no son mas que anotaciones
un tibio acercamiento hacia otra forma de pensar el misterio de una escritura    

una novela antiArlt sobre el fracaso de escribir una novela Arlt

desanimado anota en el diario: 

Roberto Arlt me enferma el corazón y llena todo de humo


5

un día no tendré mascaras ni cuerpos amontonándose
un día no habrá nada, nada
ahogado llanto del triste paraíso bajo la luz de la biblia de neón 

un día no tendré nada y eso alcanzara para escribir, 
un día no vendrá esa pobre palidez del sufrimiento y la desmesura

un día se acabara todo, como el sueño nuclear de los presidentes

mientras espera la hora en que una chica llega a traerle comida
a regar la habitación de belleza sexo y trucos a lo Buster Keaton 

la envidia la caspa del mundo sano, 
y la elegancia de la marginalidad  
    
es posible que la escritura sea reírse de todos
disfrutar el silencio, matarse a pajas, robar y empezar de nuevo 

pensar las múltiples posibilidades que habita la soledad       

comida rápida en los espejos del día
comida rápida y fiebre de habitación
comida rápida y el Moon pix de Chan Marshall

Chan, santa heroína ardiendo en un parlante arruinado 
como un espectro vaporoso prendido del aire caliente

la vida es buena dice Goethe
pero hasta aquí la parte de los duraznos y la estética recortada de los alemanes    

estas paginas no arden y ni rastros del narrador


6

la vida 
rostros debajo de los rostros
como en las paginas de Malte Laurids Brigge

la vida 
su extraño desfile nombrándose
un puente con nieve, un castillo, una taberna
y una cabeza rota por una piedra invisible y algo que la sujeta al fondo del horizonte


7

anoche una chica de dieciséis años ha bailado para mi durante dos horas, 
luego me ha contado un pedazo de su vida en la islas de mallorca


8

todos los comienzos, una y otra vez 
insoportables como pequeñas alarmas incendiándose 

levantarse, ir descalzo hasta la cocina y abrir la heladera 
adentro un plato de fideos y una edición porteña de Bouvard y Pecuchet

el mundo no es verdad 
no existe la verdad, solo existen los libros que tejen la realidad

Malte Laurids Brigge el personaje de Rilke llego a la ciudad de París hace casi un siglo
                                                        
  
9
                                                                                                                   
París  una chica al oído del lector de estas paginas
descubriendo la liviandad de unas palabras la lejanía el misterio

el mojado diario de la noche que fríamente se recuesta entre los dos
una breve ceremonia sin tiempo que cruza la pagina 

París pienso yo mientras escribo estas palabras, ¿pero quien las escribe? 
el viejo Hemingway me mira bebiendo las calles de esta ficción

muy tarde anoto en el diario:

la antología de la peste y los escritorios de las bibliotecas,
la luz de gas y las carreras de caballos, las pinturas de reyes y reinas espantosas, 
el tabaco de los negros y la vestimenta de las enfermeras, 
los prestidigitadores japoneses y 


10

en las 3 capas Del aire 
que caen sobre nuestras 

Cabezas,
((Nuestras Cabezas))

un pájaro luminoso canta y se prepara para el sexo

mientras este poema triple continua su bajo fondo relamiéndose
las carreteras sobre el mar los hijos hacia alguna parte
                                
la niebla de los calendarios
y la vida interior de los edificios   

la vida es buena dice Goethe
pero hasta aquí la parte de los duraznos

los racimos

los gestos de una conversación que espiábamos de rodillas

los músculos de la belleza que construimos con un sorbo de elegante desesperación


10

como te gustaría narrador un zumbido dorado y fluctuante,
entre la luz que la espalda oscurece, y

la dorada trompeta que calla
y que decide atacar la oscuridad del sótano
ese vagar parecido a la memoria o que llamamos memoria    

tan lejana verdosa y parisina y Moscú, tan reverberante y lluviosa y hollín,
tan improvisadamente escrita 
y detectives y margarite duras, y adolescentes masturbándose y ciencia ficción                           

                            una memoria compleja y romántica,
                  
como    dos     ángeles       sobre    los   techos  de   la    ciudad   

                            una    memoria,

entrando   y    saliendo   de
                                                 las habitaciones,
                             

                            acaso   los   extraños y   luminosos   restos,

 de      un        país   nada      parecido  a si    mismo,       

                            y   mas acá                

         la memoria    de  la juventud,    

          algo       parecido      a un  bar,    

                                             un bar
                                                                    llamado   heavens,

donde    David Byrne     
                                              repite     siempre la misma canción,

        con sus tiradores,
                                        y  su  cara  pálida   y    perfumada,  

una fina   delgadez   sin pesadillas, 
                        
                                   y   sin  voces  autónomas 

sin calambres en los los brazos,

sin oscuras llamadas telefónicas  

que   nos hielen las  
                                     plantas de  los  pies 


11


la memoria

formas negras moviéndose en las cascaras de la luz
algo que vino a lavarme o a quemar la mañana siguiente

un torpe hormigueo helado en la mixtura de los objetos
algo aterido sin espanto que reza en las campanas del día

la memoria

las caras del un pan amarillo recién nacidas del sueño aguado

un cuerpo que se acerca y se contrae en la luz
como un planeta gaseoso que gira alrededor del frió sol de agosto

y de pronto uno no se sabe uno y se deforma en los anillos

12

finalmente
en diez años no se escribe un libro
ni en veinte, ni en treinta
a lo mejor en cincuenta o en sesenta años,
seguramente no alcance la vida

para acercarse a la fidelidad de cierto personajes
a los que es mejor evitar y dejar por el camino

en diez años seguro se escriben algunas paginas
se repiten algunos trucos y uno empieza aprender a leer
naturalmente escribiendo, con certeza se levantan alguna paredes 
y una depresión de la puta madre

claro que esto tuvo matices afortunados
picos de euforia y de boxeo amateur
algo parecido a las tonterías de Hemingway
pero con las publicidades
con los contenedores de basura
con los mobiliarios de los bares
con los mozos adictos y los borrachos
con los perdedores que odian regresar los domingos de mañana
y con el intento de una vida creativa apoyada en la charlas de madrugada 

al final dos imágenes,

un hombre frente al espejo   
callado impenetrable
lanzando golpes en la habitación vacía, 
hinchando los pulmones  
aflojando y estirando los músculos 

y mas acá, 

la boca de una mujer
discontinua y tierna
que expele algo indescifrable  
cómico sin sentido
tan luminosa y repentina y torpe
una poderosa memoria entre nosotros
pequeña y cálida aguantando las paredes de la noche

la búsqueda de un nuevo lugar
una carretera sobre el mar.


13

finalmente a mitad de la noche
como en un cuaderno de Rilke o de Kafka
el poeta puede hacer algo contra el miedo
intenta escribir algo en la mesa de la cocina
unas palabras que lejos de ser enfáticas son todo el capital
pero útiles al fin para la construcción de una intimidad
formas embalsamadas que lo alcanzaran en otro camino
en las sombras de una pieza habitable y de afán luminoso

en un leve descuido siente unas manchas húmedas
las proyecciones los restos de un padecimiento sellado
maquinas mortales y bellas desintegrándose
y aunque no cree en los milagros
como si se pusiesen en marcha un sistema de transfiguraciones
un juego de cartas con un médium
opta por las direcciones de unas palabras tan inútiles como mágicas

entonces llega la hora del cansancio
su improbable territorio ya sin dolor ni obligaciones
sus difusos elementos baten testean un mar negro tranquilo  
y su tinta crecida y verdosa sabe continuara combatiéndolo
como las duras matas en las paredes

ha decidido bajar las escaleras
salir a dar un paseo fumar un merecido cigarrillo
quedarse junto al muro hablando con un chica
a la que ha invitado con vodka agreste
con trucos literarios con un montaje agonizante 
un pertinente y hondo ciprés ha crecido entre ellos
y una bruma triste recién estrellada les ha besado las caras


14
     
¿como podemos leer este posible mundo huidizo?  

 como si fuese una cabeza de mujer dijo la sombra de Baudelaire


15

que lugar escribir y como
con el follaje ardido de templar la luna hemos hecho algunos vitrales
pero con esta melancolía crónica sin piano ni Chaplin donde hemos nacido
la mala hora parece girar en los camiones de basura
porque feo nos huele el chiflido en los pulmones

he visto ya una pequeña ala
repetirse cascarar de metáforas y de angustia a los senos de la noche
machucarse como giras quemándote tan joven tu dicha al fulgor de la lámpara
por si crecen de las arrugas las algas que han quedado inútiles y mudas

así nos iremos, flacos

es una pregunta imborrable un hueso partido oteando las frentes
la piel de este rio oscuro caustico y helado,
cuando la lava despierte en los tobillos tranquilos                                                                                       
en el hibrido territorio donde no importan las certezas ni los hospitales,

por que aquí no importa la verdad o en todo caso apesta
la única verdad es escribir el pulso jadeante de huir y de hablar que nos ronda por dentro

estos edificios parecen estar suspendidos o sujetos a un dudoso fondo
por una piedra invisible 

algo nos ata livianamente a este patético muro
y no son precisamente los atardeceres
algo que en falsas llamas dice quemarse en los noticieros

la confrontación del mundo nunca pide perdón ni da cuentas a nadie

los subterráneos del mundo
continuaran haciendo chistes agujeros planes al termino de cada trabajo

por mi parte dejare este nido de cucarachas estos depósitos
esta novela estilo Kennedy Tool pero antes tendré el valor de escribirla
para irme a vivir en ella y así matar con tranquilidad a todos los payasos

16

recobrarnos del salto en la cama de la pálida magia del mundo
nos costara la dentadura incluso el diente de oro que nunca nos nació
los boletos a londres la navidad en el central park
lo de dentro y lo demás adentro y casi todas las religiones posibles

esa bestia empecinada en habitar las emociones las fatalidades  
nos a modificado para siempre 

pero me han dado una noticia y sera creer o reventar
el olvido del mundo no desaparecerá
el olvido del mundo será algo que tendremos que escribir
empecinadamente hasta mejorarlo

podremos empezar por una alarma enloquecida
por un cartel incendiándose en un película que hemos visto hasta el hartazgo
por el rostro de una mujer que solo vimos una noche
por los ogros abriendo cartas de amor babeándose en una estación cualquiera  

así hasta que se detenga este glosario hasta que se decante lo imborrable
lo no dicho lo erosionado y continuo lo que no podamos nombrar
quien puede pensar que se pondrá negra el agua el gas del sol
la trompeta de Chet Baker cuando unas piernas

cuando se deje asir este habla tu que sabes de eso amigo mio
golpearemos fuerte por una vez
este ridículo espanto de ventanas focos y puertas este páramo gris sin balada
hasta que cuelguen los tendones como mariquitas

hasta que hallemos el lugar al que va la escritura o de donde sale
los pasillos las cámaras que atraviesa la naturaleza que hay detrás de lo real
así la memoria los teatros el eco del rio su respiración 

por si acaso estaré aquí a medianoche emborrachándome con Charlie Parker
por si quieres pasar a tomar un trago
cada tanto mirare hacia fuera
por esa raquítica bruma que agolpándose nos dejara tranquilos

esa mirada tal vez nos alcance como reflexión como escupitajo en la avenida
acaso como balsa que va hacia algún lugar

                                                                14
                                                                 
puedo verlos alejándose hacia un tajamar
o caminando por una fabrica ocupada
puedo verlos fumando en una embarcación que navega el sena
un pequeño barco francés en donde hablan y comen pescado y queso de cabra

puedo verlos sentados en una sala de interrogatorios
detrás de un falso espejo en un plató de nueva york rodeados por maquilladores actores guionistas falsos policías de la cia mirando atardeceres en los cristales   

puedo verlos en los rostros de una mujer joven huérfana y hermosa
puedo verlos en la tradición de un trovador y en su sonido primitivo y sofisticado

puedo verlos manejando una moto de celuloide negra
puedo verlos montados a un caballo oscuro
perdiendo el tiempo con un walkman que ha empezado a fallarles

puedo verlos en la nieve de la juventud en los tiempos desfasados de una cinta

puedo verlos en el trazo de la mnemotecnia
en el ardor subiéndome por el paladar por las fosas por la borrasca y la ola cerebral  

puedo verlos persiguiendo un espíritu perdido
puedo verlos tras la sangre india y fantasma de esta tierra

puedo verlos caminando hacia cualquier lugar del mundo

puedo verlos modificando delimitando el mito el origen de una escritura

                                                              15

un día una mujer cumplirá años
setenta ochenta cien años
una mujer nacida en los años cincuenta
iremos a besarle le llevaremos una caja de especias
le daremos arroz y tomate en la boca
su belleza será la diáspora y el desastre del mundo
la encontraremos comprando papas azúcar latas de cerveza
caminaremos con ella por la frontera invitando a los mineros y otras mujeres escuálidas
entre los turistas de los hoteles del subdesarrollo
entre bungalows caracoles y espigas estrelladas 
entre hambre y vinagre y olivos al final aquilatándose 
en el polvo de su rodillas quebradas donde el mito y la sangre cantan mejor  

                                                               16

un día la muerte entra a una estación de servicio
hace un chiste y tira una moneda al aire
usted elija el argumento

1: la sensación de transición gigantesca sobre dos jóvenes
2: un coche cualquiera en una carretera absurdo y tonto imantando las cosas
3: el signo del caos negativo que por error o por ceremonia india se relame la boca

                                                              17

he estado tan cerca como un voayer
de revelar sus obscenos sus mediumicos deseos
sus barbas nazarenas sexuales aromáticas
cuando cansado amanece en las historias de edificios
y un monstruo impenetrable ciela las terrazas los ascensores los tanques de agua
decidido a pulverizar las puertas de la ilusión la via láctea la alegría
los mecanismos del espanto

he estado tan cerca alejándome a la vez
un delicado tasador a medianoche por los pasillos de las novelas
ocultándose detrás del lenguaje y del velo químico y de las modas
en la articulación del tono y el doble de riesgo que se lanza al vacío
formas irrumpiendo en los cuartos donde se hierve la noche y su vuelta completa

sin embargo no logro atrapar mas que restos
el error el eco del vago ensueño yéndose por las alamedas
la frente cortada de Keaton
su torrente de trucos y compartimientos desarmándose
la blancura del espectro que atraviesa la pantalla y sorprende a los amantes


y otra vez empezar a trabajar el fulgor de la ola silenciosa
que incendia la mixtura que flota en aparente desorden
las líneas de cierta belleza que marean
las coordenadas que endurecen las raíces marinas que trepan y trepan 

quien sabe si el miedo continuara o no
bajo las uñas minerales bajo la ocre luz del día 
quedara el intento como venganza posible y material de escritura
el café el sexo lee morgan derribando la velocidad de los coches

delicadas criaturas anunciando las cotizaciones
desprendiéndose en una tangente que nos pica y nos hermana
pequeñas regiones en el carbón de la tierra que cargada positivamente
va perdiéndose en el pavor que gravita el doble compartimiento de los espejos
entretejiendo las ostras las plumas y no se que roce de átomos de actrices transparentes

savia en una membrana digital que flota en lo estanques
donde luchan la fiebre de las maquinas y las pequeñas rocas de unos pavos reales 
el crepúsculo que debe estar atravesado por los deseos de un lugar cualquiera
por las cosas que lo designan 

el humor la piedad su rostro partido el alcohol sus aparentes costuras corrompiéndose
en la fragilidad de las cosas
en una cama de hospital cualquiera a medianoche a mediodía
cuando de pronto el mundo decide llevarnos otra vez a la intimidad de ciertos viajes
al retorno de ciertas fabricas de sueños a su despedida o quien sabe a que ceremonia
como quien reparte en silencio ciudades crímenes
maíz huevos y gusanos

pero aceptar decir que solo el sufrimiento significa algo
o el placer o las palabras
y que en su totalidad las cosas habitan la posibilidad de su lucha y su desconstrucción

que solo esta corriente ilegible y respiratoria con sus cuchillos con sus dalias
con sus partículas elementales con sus baldíos quemándose debe afrontar el miedo

es revolver una copiosa caspa en intermitente cadencia 
sin sorpresa ni perversidad la ceniza dura de las oficinas que reverenciamos compulsivamente
las estatuas de animales secos las direcciones hacia la nada
como si mañana un rayo bajo extrañas enunciaciones

bajo principios o consecuencias de filiaciones oscuras
nos acertara los huesos y bajara un telón la palabra fin y sanseacabo
y solo pudiésemos leer la suerte de los horóscopos la dudosa moral de los diarios

quien corona unos labios irreductibles y rojos al atardecer
sin rendirse ante la corteza malsana que mixturándose nos habita

quien duda y ama una imagen divina
en el caos crepitante que parece darnos algún sentido
y que en fundas guarda los números invisibles donde apoyamos el esqueleto vacío

seguiremos nuestro lento afán de actores pagando cuentas
riéndonos de todas las formas posibles
seremos otros glosando diarios citas tumbas jardines desiertos interminables
una y otra vez


                                                                18 

                                      el cuerpo de una magia impostora







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