“Estas emociones pueden terminar con tu
poesía/
diferir/ para siempre/ un nuevo viaje
por esos países fantasmas/
a los que vuelves de memoria / como un
extranjero de profesión”
Enrique Lihn, Escrito en Cuba
“Cada época debe reinventar
para si misma el proyecto de espiritualidad”
Susan Sontag, Estilos radicales
“Mi traje, al igual que el suyo,
está pensado para viajar con toda
libertad por la habitación”
Enrique
Vila-Matas, Chet Baker piensa en su arte
“I know my
song well before i start singing”
Bob Dylan, A hard rain is gonna fall
Search for the new land - Una carretera sobre el mar
1
que tontería, exigirme el delirio
que aúlle y camine junto a las vías del tren
imitando los gestos, los malabares de Rimbaud
su ardiente, loco sombrero perdido por el desierto
su ardiente, loco sombrero perdido por el desierto
que tontería, yo sé que podría responder mejor
ponerle el
cuero a tus instalaciones, a tus campos de concentración
con un poema
que simpatice por la negritud
por la
delgadez y las ojeras
con uno solo alcanzaría para desgañitarse,
y olvidar toda biografía y dedicarse a las matemáticas
y olvidar toda biografía y dedicarse a las matemáticas
pero la
sombra de los edificios se ha puesto negra
antes era
solo una sombra,
ahora nada se distingue en la ciudad abstracta,
ya no se que hacer
ahora nada se distingue en la ciudad abstracta,
ya no se que hacer
2
lo siento, he perdido la
distancia,
el suave humor de la muelas infantiles,
he malogrado incluso el verde prado mirando pornografía,
el suave humor de la muelas infantiles,
he malogrado incluso el verde prado mirando pornografía,
con apuestas sin sangre, con pequeños grumos y maletas ligeras
uno tiene pocas cosas que decir
todo cabe en un apartamento, en la imposibilidad que radica la escritura
y en los platos vacíos, donde se aleja el frió del sol y el humo de las tabernas lunares
3
una noche intenta viajar por su habitación
escribe un cuento sobre una isla anarquista y macedoniana
y luego un articulo sobre la guerra que viene
y luego un articulo sobre la guerra que viene
pronto descubrimos que es un engaño
en
el que solo se habla sobre una chica
una
chica que ha visto en las calles de Atenas
o de Montevideo o de Praga
o de Montevideo o de Praga
una chica con
la mitad del rostro cubierto
al finalizar los escándalos el lugar parece tranquilo
las
maquinas del futuro no existen, no hay anomalías no
hay satélites
apenas algo de horror en los noticieros algo de ataúd y fría dentadura
la chica le habla en un idioma inteligible
con
infinita paciencia traduce todo mirando su boca
el centro del mundo parece estar allí, pero no esta
la
intimidad del mundo esta en otra parte,
cediendo y ganando espacio, edificios y edificios se confunden en sus rostros pasajeros
cediendo y ganando espacio, edificios y edificios se confunden en sus rostros pasajeros
4
los días continúan a saltos infernales de lectura
vuelve a leer el juguete rabioso, los siete locos y los lanzallamas
ebrio
por la figura de Roberto Arlt
decide
escribir el argumento de una novela
un
escritor viaja al sur, donde no hay nada
lleva poco dinero y un revolver en alguna parte
le faltan cigarrillos y eso lo pone de mal humor
le gusta imaginarlo por el desierto por los hoteles baratos
le
gusta recortar su cabeza cuadrada sus ojos duros
le gusta verlo mirando
un punto efímero en la carretera
a veces se detiene para comer algo
pero en general parece perdido, porque allí no hay nada
le gusta pensar en Roberto Arlt, siente que son parecidos
le gusta pensar en Roberto Arlt, siente que son parecidos
finalmente no son mas que anotaciones
un tibio acercamiento hacia otra forma de pensar el misterio de una escritura
una novela antiArlt sobre el fracaso de escribir una novela Arlt
desanimado anota en el diario:
Roberto Arlt me enferma el corazón y llena todo de humo
Roberto Arlt me enferma el corazón y llena todo de humo
5
un día no tendré
mascaras ni cuerpos amontonándose
un día no habrá nada, nada
ahogado llanto del triste paraíso bajo la luz de la biblia de neón
ahogado llanto del triste paraíso bajo la luz de la biblia de neón
un día no tendré nada y eso alcanzara para escribir,
un día no vendrá esa pobre palidez del sufrimiento y la desmesura
un día se acabara todo, como el sueño nuclear de los presidentes
mientras espera la hora en que una chica llega a traerle comida
a regar la habitación de belleza sexo y trucos a lo Buster Keaton
la envidia la caspa del mundo sano,
y la elegancia de la marginalidad
es posible que la escritura sea reírse de todos
disfrutar el silencio, matarse a pajas, robar y empezar de nuevo
pensar las múltiples posibilidades que habita la soledad
comida rápida en los espejos del día
comida rápida y fiebre de habitación
comida rápida
y el Moon pix de Chan Marshall
Chan, santa heroína ardiendo en un parlante arruinado
como un espectro vaporoso prendido del aire caliente
la
vida es buena dice Goethe
pero
hasta aquí la parte de los duraznos y la estética recortada de los alemanes
estas
paginas no arden y ni rastros del narrador
6
la vida
rostros
debajo de los rostros
como en
las paginas de Malte Laurids Brigge
la vida
su extraño desfile nombrándose
su extraño desfile nombrándose
un puente con nieve, un castillo, una taberna
y una cabeza rota por una piedra invisible y algo que la sujeta al fondo del horizonte
y una cabeza rota por una piedra invisible y algo que la sujeta al fondo del horizonte
7
anoche una
chica de dieciséis años ha bailado para mi durante dos horas,
luego me ha contado un pedazo de su vida en la islas de mallorca
8
todos los comienzos, una y otra vez
insoportables como pequeñas alarmas incendiándose
insoportables como pequeñas alarmas incendiándose
levantarse, ir descalzo hasta la cocina y abrir la heladera
adentro un plato de fideos y una edición porteña de Bouvard y Pecuchet
el mundo no
es verdad
no existe la verdad, solo existen los libros que tejen la realidad
Malte Laurids Brigge el personaje de Rilke llego a la ciudad de París hace casi un
siglo
9
París una chica al oído del lector de estas paginas
descubriendo
la liviandad de unas palabras la lejanía el misterio
el
mojado diario de la noche que fríamente se recuesta entre los dos
una breve ceremonia sin tiempo que cruza la pagina
París
pienso yo mientras escribo estas palabras, ¿pero quien las escribe?
el viejo Hemingway me mira bebiendo las calles de esta ficción
el viejo Hemingway me mira bebiendo las calles de esta ficción
muy tarde anoto en el diario:
la antología de la peste y los escritorios de las bibliotecas,
la luz de gas y las carreras de caballos, las pinturas de reyes y reinas espantosas,
la antología de la peste y los escritorios de las bibliotecas,
la luz de gas y las carreras de caballos, las pinturas de reyes y reinas espantosas,
el tabaco de los negros y la vestimenta de las enfermeras,
los prestidigitadores japoneses y
los prestidigitadores japoneses y
10
en
las 3 capas Del aire
que
caen sobre nuestras
Cabezas,
((Nuestras
Cabezas))
un pájaro
luminoso canta y
se prepara para el sexo
mientras
este poema triple continua su bajo fondo relamiéndose
las
carreteras sobre el mar los hijos hacia alguna parte
la
niebla de
los calendarios
y la vida interior de los
edificios
la vida es buena dice Goethe
pero hasta
aquí la parte de los duraznos
los racimos
los gestos de
una conversación que espiábamos de rodillas
los músculos
de la belleza que construimos con un sorbo
de elegante desesperación
10
como
te gustaría narrador un zumbido dorado y fluctuante,
entre
la luz que la espalda oscurece, y
la
dorada trompeta que calla
y
que decide atacar la oscuridad del sótano
ese
vagar parecido a la memoria o que llamamos memoria
tan
lejana verdosa y parisina y Moscú, tan reverberante y lluviosa y hollín,
tan
improvisadamente escrita
y detectives y margarite duras, y adolescentes masturbándose y ciencia ficción
una memoria
compleja y romántica,
como dos
ángeles sobre los
techos de la
ciudad
una memoria,
entrando y
saliendo de
las habitaciones,
acaso los
extraños y luminosos restos,
de
un país
nada parecido a si
mismo,
y mas acá
la memoria de
la juventud,
algo parecido a un
bar,
un
bar
llamado heavens,
donde David Byrne
repite siempre la misma
canción,
con sus tiradores,
y su
cara pálida y
perfumada,
una
fina delgadez sin pesadillas,
y sin
voces autónomas
sin calambres en los los brazos,
sin oscuras llamadas telefónicas
que nos hielen las
plantas
de los
pies
11
la memoria
formas negras moviéndose en las cascaras de la
luz
algo que vino a lavarme o a quemar la mañana
siguiente
un torpe hormigueo helado en la mixtura de los
objetos
algo aterido sin espanto que reza en las
campanas del día
la memoria
las caras del un pan amarillo recién nacidas
del sueño aguado
un cuerpo que se acerca y se contrae en la luz
como un planeta gaseoso que gira alrededor del
frió sol de agosto
y de pronto uno no se sabe uno y se deforma en
los anillos
12
finalmente
en
diez años no se escribe un libro
ni
en veinte, ni en treinta
a
lo mejor en cincuenta o en sesenta años,
seguramente
no alcance la vida
para
acercarse a la fidelidad de cierto personajes
a
los que es mejor evitar y dejar por el camino
en
diez años seguro se escriben algunas paginas
se
repiten algunos trucos y uno empieza aprender a leer
naturalmente
escribiendo, con certeza se levantan alguna paredes
y
una depresión de la puta madre
claro
que esto tuvo matices afortunados
picos
de euforia y de boxeo amateur
algo
parecido a las tonterías de Hemingway
pero
con las publicidades
con
los contenedores de basura
con
los mobiliarios de los bares
con
los mozos adictos y los borrachos
con
los perdedores que odian regresar los domingos de mañana
y
con el intento de una vida creativa apoyada en la charlas de madrugada
al
final dos imágenes,
un
hombre frente al espejo
callado
impenetrable
lanzando
golpes en la habitación vacía,
hinchando
los pulmones
aflojando
y estirando los músculos
y
mas acá,
la
boca de una mujer
discontinua
y tierna
que
expele algo indescifrable
cómico
sin sentido
tan
luminosa y repentina y torpe
una
poderosa memoria entre nosotros
pequeña
y cálida aguantando las paredes de la noche
la
búsqueda de un nuevo lugar
una
carretera sobre el mar.
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finalmente a mitad de la noche
como
en un cuaderno de Rilke o de Kafka
el
poeta puede hacer algo contra el miedo
intenta
escribir algo en la mesa de la cocina
unas palabras
que lejos de ser enfáticas son todo el capital
pero útiles
al fin para la construcción de una intimidad
formas
embalsamadas que lo alcanzaran en otro camino
en las
sombras de una pieza habitable y de afán luminoso
en
un leve descuido siente unas manchas húmedas
las
proyecciones los restos de un padecimiento sellado
maquinas
mortales y bellas desintegrándose
y
aunque no cree en los milagros
como
si se pusiesen en marcha un sistema de transfiguraciones
un
juego de cartas con un médium
opta
por las direcciones de unas palabras tan inútiles como mágicas
entonces
llega la hora del cansancio
su improbable
territorio ya sin dolor ni obligaciones
sus difusos
elementos baten testean un
mar negro tranquilo
y su tinta
crecida y verdosa sabe continuara combatiéndolo
como
las duras matas en las paredes
ha
decidido bajar las escaleras
salir
a dar un paseo fumar un merecido cigarrillo
quedarse
junto al muro hablando con un chica
a
la que ha invitado con vodka agreste
con
trucos literarios con un montaje agonizante
un pertinente
y hondo ciprés ha crecido entre ellos
y una bruma
triste recién estrellada les ha besado las caras
14
¿como podemos leer este posible mundo huidizo?
como si fuese una cabeza de mujer dijo la sombra de Baudelaire
15
que
lugar escribir y como
con el
follaje ardido de templar la luna hemos hecho algunos vitrales
pero con esta
melancolía crónica sin piano ni Chaplin donde hemos nacido
la mala hora
parece girar en los camiones de basura
porque feo
nos huele el chiflido en los pulmones
he visto ya
una pequeña ala
repetirse
cascarar de metáforas y de angustia a los senos de la noche
machucarse
como giras quemándote tan joven tu dicha al fulgor de la lámpara
por si crecen
de las arrugas las algas que han quedado inútiles y mudas
así nos
iremos, flacos
es una
pregunta imborrable un hueso partido oteando las frentes
la piel de
este rio oscuro caustico y helado,
cuando la
lava despierte en los tobillos tranquilos
en
el hibrido territorio donde no importan las certezas ni los hospitales,
por
que aquí no importa la verdad o en todo caso apesta
la
única verdad es escribir el pulso jadeante de huir y de hablar que nos ronda
por dentro
estos
edificios parecen estar suspendidos o sujetos a un dudoso fondo
por
una piedra invisible
algo
nos ata livianamente a este patético muro
y
no son precisamente los atardeceres
algo
que en falsas llamas dice quemarse en los noticieros
la
confrontación del mundo nunca pide perdón ni da cuentas a nadie
los
subterráneos del mundo
continuaran
haciendo chistes agujeros planes al termino de cada trabajo
por
mi parte dejare este nido de cucarachas estos depósitos
esta
novela estilo Kennedy Tool pero antes tendré el valor de escribirla
para
irme a vivir en ella y así matar con tranquilidad a todos los payasos
16
recobrarnos
del salto en la cama de la pálida magia del mundo
nos
costara la dentadura incluso el diente de oro que nunca nos nació
los
boletos a londres la navidad en el central park
lo
de dentro y lo demás adentro y casi todas las religiones posibles
esa
bestia empecinada en habitar las emociones las fatalidades
nos
a modificado para siempre
pero
me han dado una noticia y sera creer o reventar
el
olvido del mundo no desaparecerá
el
olvido del mundo será algo que tendremos que escribir
empecinadamente
hasta mejorarlo
podremos
empezar por una alarma enloquecida
por
un cartel incendiándose en un película que hemos visto hasta el hartazgo
por
el rostro de una mujer que solo vimos una noche
por
los ogros abriendo cartas de amor babeándose en una estación cualquiera
así hasta que
se detenga este glosario hasta que se decante lo imborrable
lo no dicho
lo erosionado y continuo lo que no podamos nombrar
quien puede
pensar que se pondrá negra el agua el gas del sol
la trompeta
de Chet Baker cuando unas piernas
cuando se
deje asir este habla tu que sabes de eso amigo mio
golpearemos
fuerte por una vez
este ridículo
espanto de ventanas focos y puertas este páramo gris sin balada
hasta
que cuelguen los tendones como mariquitas
hasta
que hallemos el lugar al que va la escritura o de donde sale
los
pasillos las cámaras que atraviesa la naturaleza que hay detrás de lo real
así
la memoria los teatros el eco del rio su respiración
por
si acaso estaré aquí a medianoche emborrachándome con Charlie Parker
por
si quieres pasar a tomar un trago
cada tanto
mirare hacia fuera
por esa
raquítica bruma que agolpándose nos dejara tranquilos
esa
mirada tal vez nos alcance como reflexión como escupitajo en la avenida
acaso
como balsa que va hacia algún lugar
14
puedo
verlos alejándose hacia un tajamar
o
caminando por una fabrica ocupada
puedo
verlos fumando en una embarcación que navega el sena
un
pequeño barco francés en donde hablan y comen pescado y queso de cabra
puedo
verlos sentados en una sala de interrogatorios
detrás
de un falso espejo en un plató de nueva york rodeados por maquilladores actores
guionistas falsos policías de la cia mirando atardeceres en los cristales
puedo
verlos en los rostros de una mujer joven huérfana y hermosa
puedo
verlos en la tradición de un trovador y en su sonido primitivo y sofisticado
puedo
verlos manejando una moto de celuloide negra
puedo
verlos montados a un caballo oscuro
perdiendo
el tiempo con un walkman que ha empezado a fallarles
puedo
verlos en la nieve de la juventud en los tiempos desfasados de una cinta
puedo
verlos en el trazo de la mnemotecnia
en
el ardor subiéndome por el paladar por las fosas por la borrasca y la ola
cerebral
puedo
verlos persiguiendo un espíritu perdido
puedo
verlos tras la sangre india y fantasma de esta tierra
puedo
verlos caminando hacia cualquier lugar del mundo
puedo verlos
modificando delimitando el mito el origen de una escritura
15
un
día una mujer cumplirá años
setenta
ochenta cien años
una
mujer nacida en los años cincuenta
iremos
a besarle le llevaremos una caja de especias
le
daremos arroz y tomate en la boca
su
belleza será la diáspora y el desastre del mundo
la
encontraremos comprando papas azúcar latas de cerveza
caminaremos con ella por la frontera invitando a los mineros y otras mujeres escuálidas
entre
los turistas de los hoteles del subdesarrollo
entre
bungalows caracoles y espigas estrelladas
entre
hambre y vinagre y olivos al final aquilatándose
en
el polvo de su rodillas quebradas donde el mito y la sangre cantan mejor
16
un
día la muerte entra a una estación de servicio
hace
un chiste y tira una moneda al aire
usted
elija el argumento
1:
la sensación de transición gigantesca sobre dos jóvenes
2:
un coche cualquiera en una carretera absurdo y tonto imantando las cosas
3:
el signo del caos negativo que por error o por ceremonia india se relame la
boca
17
he
estado tan cerca como un voayer
de
revelar sus obscenos sus mediumicos deseos
sus
barbas nazarenas sexuales aromáticas
cuando
cansado amanece en las historias de edificios
y
un monstruo impenetrable ciela las terrazas los ascensores los tanques de agua
decidido
a pulverizar las puertas de la ilusión la via láctea la alegría
los
mecanismos del espanto
he
estado tan cerca alejándome a la vez
un
delicado tasador a medianoche por los pasillos de las novelas
ocultándose
detrás del lenguaje y del velo químico y de las modas
en
la articulación del tono y el doble de riesgo que se lanza al vacío
formas
irrumpiendo en los cuartos donde se hierve la noche y su vuelta completa
sin
embargo no logro atrapar mas que restos
el
error el eco del vago ensueño yéndose por las alamedas
la
frente cortada de Keaton
su
torrente de trucos y compartimientos desarmándose
la
blancura del espectro que atraviesa la pantalla y sorprende a los amantes
y
otra vez empezar a trabajar el fulgor de la ola silenciosa
que
incendia la mixtura que flota en aparente desorden
las
líneas de cierta belleza que marean
las
coordenadas que endurecen las raíces marinas que trepan y trepan
quien
sabe si el miedo continuara o no
bajo
las uñas minerales bajo la ocre luz del día
quedara
el intento como venganza posible y material de escritura
el
café el sexo lee morgan derribando la velocidad de los coches
delicadas
criaturas anunciando las cotizaciones
desprendiéndose
en una tangente que nos pica y nos hermana
pequeñas
regiones en el carbón de la tierra que cargada positivamente
va
perdiéndose en el pavor que gravita el doble compartimiento de los espejos
entretejiendo
las ostras las plumas y no se que roce de átomos de actrices transparentes
savia
en una membrana digital que flota en lo estanques
donde
luchan la fiebre de las maquinas y las pequeñas rocas de unos pavos reales
el
crepúsculo que debe estar atravesado por los deseos de un lugar cualquiera
por
las cosas que lo designan
el
humor la piedad su rostro partido el alcohol sus aparentes costuras
corrompiéndose
en
la fragilidad de las cosas
en
una cama de hospital cualquiera a medianoche a mediodía
cuando
de pronto el mundo decide llevarnos otra vez a la intimidad de ciertos viajes
al
retorno de ciertas fabricas de sueños a su despedida o quien sabe a que
ceremonia
como
quien reparte en silencio ciudades crímenes
maíz
huevos y gusanos
pero
aceptar decir que solo el sufrimiento significa algo
o
el placer o las palabras
y
que en su totalidad las cosas habitan la posibilidad de su lucha y su
desconstrucción
que
solo esta corriente ilegible y respiratoria con sus cuchillos con sus dalias
con
sus partículas elementales con sus baldíos quemándose debe afrontar el miedo
es
revolver una copiosa caspa en intermitente cadencia
sin
sorpresa ni perversidad la ceniza dura de las oficinas que reverenciamos
compulsivamente
las
estatuas de animales secos las direcciones hacia la nada
como
si mañana un rayo bajo extrañas enunciaciones
bajo
principios o consecuencias de filiaciones oscuras
nos
acertara los huesos y bajara un telón la palabra fin y sanseacabo
y
solo pudiésemos leer la suerte de los horóscopos la dudosa moral de los diarios
quien
corona unos labios irreductibles y rojos al atardecer
sin
rendirse ante la corteza malsana que mixturándose nos habita
quien
duda y ama una imagen divina
en
el caos crepitante que parece darnos algún sentido
y
que en fundas guarda los números invisibles donde apoyamos el esqueleto vacío
seguiremos
nuestro lento afán de actores pagando cuentas
riéndonos
de todas las formas posibles
seremos
otros glosando diarios citas tumbas jardines desiertos interminables
una
y otra vez
18
el cuerpo de una magia impostora
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