jueves, 1 de septiembre de 2016
Hoy es uno de esos días que me gustaría encontrar a Jacques Prévert sentado en el sillón de casa. Despierto, en calzoncillos, la camisa desprendida, fumando por supuesto, como en casi todas las fotos que se encuentran de él, luego de haber hecho zapping toda la noche. Mirar su cara y descubrir el espanto, la gracia, la belleza de un niño que ha envejecido, y que todavía esta dispuesto a vomitar unas cuantas palabras sobre un mundo viejo y arrasado.
- que quién ganó en waterloo?
- eh..., que tal el coronado?... y el café?... y la luz del escritorio y los gorriones?
- que todavía no volvimos de Argelia?!
- no, .... ?
- que nunca entendí la maldita marienbad, pero me sigue gustando verla
- a mi también
- que Caherine Deneuve se ha vuelto vieja
- estas sordo..? y mi amigo el que duerme al lado?
- ... los gorriones están bien, los caracoles nunca salieron del bar
- si es por elegir, a mi me gusta la Binoche, y una chica alta que tiene los dientes separados
- te enamoraste? (dice que no con la cabeza)
- ...eh...no..
- tonto
- Si. (digo que no con la cabeza, y me paro a dibujar un círculo de felicidad en la pared) que tal Levrero?
- es un niño
- tú también jacq
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